Cómo decirle a tus padres que eres escorts. Parte I

¿Cómo decirle a tus padres que eres escort?

Para decirle a tus padres que eres escort primero tienes que tener una súper confianza de la hostia con ellos, tipo padres=amigos

Mi madre para mí es mi mejor amiga y siempre le conté mis cosas, tanto con mis novios como con todo en mi vida y me dio buenos consejos.

Mi padre es bastante estricto pero tuve libertad para equivocarme y elegir mi camino, siempre me aconsejó de forma bíblica y yo hago un monólogo de todas sus frases y veo que se aguanta muchas veces la risa, pero si no fuera por la libertad que me dieron y confianza yo no estaría aquí contando todo esto en mi blog.

También mi situación era bastante distinta, mi familia estuvimos en una situación bastante compleja, de tenerlo todo a no tener ni para comer de la noche a la mañana y estuve como un año pensando en entrar en la vida alegre.

Recuerdo que iban a cortarme la luz y el agua, tenía un plazo y había rechazado varías salidas con clientes de pasta y me tuve que armar de valor y mi primera salida la hice en la provincia donde yo vivo, eran 300€ la hora y una agenda de escorts de lujo me preparó el encuentro con un empresario en su chalet.

Yo no tenía ropa cara, ni ropa interior sexy, mi comportamiento no era como una princesa y no sabía apenas nada de sexo, tenía novio formal y estaba prometida, y tuve que elegir, los problemas de mis padres o mi novio? Y si estoy aquí creo que elegí bien porque con el tiempo vi que iba a casarme con un capullo.

Ese día me senté en la mesa con mi madre y no me andé con muchos rodeos, le dije lo que iba a hacer, yo tenía 30€ guardados y la mandé a la tienda de los chinos a comparme un conjunto de ropa interior barato y un vestido.

Me puse lo mejor que tenía y me fui, llegué a una casa que ni en sueños tendré, con nervios, me recibe la sirvienta y al entrar me sentí como una princesa.

Aquel hombre al verme se dio cuenta de que era nueva en esto, tenía el jacuzzi en el suelo tipo piscina, no me fijé con los nervios, tropecé con mis zapatos, resbalé y me caí dentro. Me sentí ridicula.

Este hombre llamó a la agencia y pensé que iba a quejarse mientras salía de jacuzzi y contrató dos horas más donde me llevé 450€ por solo hacer una tarta de la abula con él y tomar té con leche. Nada de sexo.

Recuerdo que me dejó algo de ropa de su hija, que según me dijo que estudiaba en una universidad de Madrid y apenas la veía, me regaló cosas y me dio la ropa seca y doblada, no se… se portó de maravilla conmigo ese señor, de vez en cuando me llamaba para ir a su casa, veíamos alguna película, hacíamos tarta de manzana, me enseñó a comer sin los dedos y sin hablar con la boca llena, era como si me hubiera cogido cariño y me di cuenta que más que buscar sexo, buscaba hablar.

Me regaló mi primera camisa de marca, creo que nunca había contemplado tanto una camisa en mi vida, no me la puse nunca para no estropearla y aún la tengo en mi armario.

Pensaba que si aquello era ser escort, que tampoco era tan malo y no entendí por qué estaba tan mal visto.

Mi segundo cliente fue en un hotel, una suite de lujo, también en mi provincia.
Recuerdo que me puse otro conjunto que compré de ropa y demás, llevé en mi bolso condones, siempre los llevaba, la agencia me enseñaba todo pero no todo del todo.

Era un visitador médico, estuvimos casi toda la noche atracando el mini-bar del hotel y hablando y no hicimos sexo, así unos cuantos clientes hasta que pensé que no debía trabajar donde yo vivo porque podían pillarme.

Dinero no tenía, lo poco que ganaba al 50% con esta agencia de Madrid, lo llevaba a casa y pagabamos alguna cosa, hasta que le dije a mi madre que tenía que irme a Granada a una agencia de escorts de lujo.
El corazón me decía que tenía que irme allí y me fui siguiendo mi corazón, con 20€ en el bolsillo y la esperanza de solucionar los problemas de mis padres.

Mi madre se enfadó un poco conmigo por dedicarme a esto y estuvo sin hablarme unos meses, no se lo podía creer. Mi padre no tenía ni puta idea aún de nada, engañé a todo el mundo diciendo que iba a trabajar en un balneario y como no miento nunca, me creyeron.

Mantuve la mentira tiempo a todo el mundo que me conocía, pero los principios no fueron buenos, la dueña de la agencia de escorts de lujo de Granada era súper estricta conmigo.

Me costó mucho adaptarme a la gente y a aprender a convivir con chicas que no conocía.

Algunas tenía educación pero otras eran más salvajes que yo que venía de un barrio.

Esta parte la contaré más adelante en la segunda parte, se me ha hecho tarde para ir a dormir y mañana madrugo en dos horas y media. 

Un besito a todos mis seguidores y seguidoras…😘😘😘😘

8 pensamientos en “Cómo decirle a tus padres que eres escorts. Parte I

  1. Dificil de explicar a algunos…

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  2. Mi abuela fregaba suelos y mi abuelo descargaba camiones de fruta por las noches…
    NUNCA SE DEBE OLVIDAR UNO DE DONDE VIENE…
    NI AVERGONZARSE DE ELLO!!

    Le gusta a 1 persona

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